LA GITANA Y mientras aquella charlatana vidente de hablar pausado pero entusiasta, ponía lo mejor de si, para convencer a su cliente de que tendría larga vida y un futuro prometedor; no se percataba de que a ella le llegaba la muerte por detrás; convertida en un puñal que en dos, partiría su corazón.
Nany.- (1986)
Ilustración de Iriz Agocs